3 de marzo de 2022
La ovodonación es un tratamiento de reproducción asistida que permite a una mujer receptora conseguir el embarazo utilizando los ovocitos de una donante. Este tratamiento de fertilidad se recomienda a mujeres que no pueden tener hijos con óvulos propios, ya sea por tener una edad materna avanzada, por tener una alteración genética o cualquier otro problema con sus gametos. La gran ventaja de la ovodonación es que tiene una alta probabilidad de éxito (se habla hasta de un 60% ) y por eso cada vez son más las mujeres que recurren a ella para ser madres.
Existen muchos mitos alredor de la ovodonación y espermiodonación, por lo que hablamos con el Dr. Diego Masoli, jefe del programa de ovodonación de Clínica Las Condes acerca de este tema. “Es importante tener claro que un hijo nunca tiene la misma genética que la madre, desde el momento en que se junta un óvulo con un espermio esa genética ya cambió, definitivamente y para siempre. Cada uno de nosotros en un momento fuimos un embrión y antes, un óvulo y un espermio que se fecundaron y que luego generaron una persona única e irrepetible”.
“Nunca los niños tienen la mitad de la información genética del padre y la mitad de la información genética de la madre, se mezclan todos los genes y se crea una nueva persona. La genética nunca se mezcla 50% y 50%, ya que es súper caprichosa, por lo que nunca hay garantías cuando hay un embarazo, de que el niño se va a parecer al papá o la mamá”.
La genética pura y dura, biológicamente hablando, es como una sopa de letras con la que venimos a este mundo, pero como se juntan esas letras para formar palabras y frases, depende de nuestro ambiente de cómo nos criaron, alimentaron, nutrieron etc. Eso es lo que finalmente va a hacer que nuestra genética se manifieste de una u otra manera y a eso se le llama epigenética.
La palabra “epigenética” significa, literalmente, más allá de la genética. Las letras que forman nuestra información genética necesitan de unos “signos de puntuación” para tener un sentido, igual que en un libro. Estas modificaciones que modulan y determinan el sentido de la información genética es lo que se conoce como la epigenética. Esta es igual de importante que la información genética en sí, siendo esencial también para el correcto desarrollo, la vida y la salud de los seres humanos.
Tratamos de disminuir la relevancia que se le da a la genética y le damos más importancia a la epigenética, que es cómo el medio ambiente regula nuestra genética para que se manifieste de cierta manera.
Algunos científicos sugieren que en el embarazo existe una comunicación entre el vientre materno (el endometrio) y el bebé que sería capaz de modular cómo se expresa su información genética, independientemente de que venga de un óvulo propio o donado. El ambiente uterino que una mujer embarazada da a su bebé durante la gestación es muy importante porque modifica e influye en la forma en la que la información genética de ese bebe se expresa.